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Saturday, November 18, 2006

¿Por Qué No Celebro el Resultado del Caso Mari Bras?

No se equivoquen. Salí del Partido Independentista Puertorriqueño, y no he querido volver. La libertad de las ataduras partidistas es una liberación del espíritu. Sin embargo, uno queda libre de coincidir o no con el PIP. El caso Mari Bras, precisamente, es uno en el que coincido con la opinión del PIP: aquí no ocurrió absolutamente nada importante y trascendental para resolver el problema del status.


Breve Transfondo Histórico

Para los que no conocen el caso les voy a hacer un recuento breve de los sucesos. El reconocido líder independentista y socialista viajó a Venezuela en el espíritu de renunciar a la ciudadanía estadounidense, y argumentaba la existencia de una ciudadanía puertorriqueña creada en 1900 bajo la Ley Foraker. Él quería retener la ciudadanía puertorriqueña porque ésta fue dada por el gobierno estdounidense en reconocimiento a una nacionalidad puertorriqueña que existía antes de la invasión de los norteamericanos en 1898. Al haber rechazado la ciudadanía estadounidense, apoyándose en la ciudadanía puertorriqueña, él quiso votar en las elecciones de 1996 por el Partido Independentista Puertorriqueño. Este voto fue recursado por la Sra. Miriam Ramírez de Ferrer bajo el argumento de que sólo aquel que tuviera la ciudadanía estadounidense podía votar en las elecciones en Puerto Rico. El alegato del Lcdo. Juan Mari Bras está muy bien expuesto en esta página de Internet según representado por el Lcdo. Juan Santiago Nieves.

El caso llegó hasta el Tribunal Supremo de Puerto Rico que determinó que sí existía la ciudadanía puertorriqueña, reconocida explícitamente por la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, y que le otorga el derecho a Mari Bras a que se valide su voto.

Este caso es bien interesante, porque tras la renuncia a la ciudadanía estadounidense, la jurisprudencia de Estados Unidos sería que una persona que no sea ciudadana estadounidense, que no tenga un "green card", tendría que ser deportada a su lugar de origen. En el caso de Mari Bras, como él no le pide permiso al imperio norteamericano para vivir en su lugar de origen, el imperio se vería "sin salida" y no tendría más remedio que reconocer como válida la ciudadanía puertorriqueña.

Recientemente, el Departamento de Estado expidió un certificado de ciudadanía puertorriqueña al Lcdo. Mari Bras, y casi todo el independentismo lo celebra, con la excepción, tal vez, del liderato y personas allegadas al Partido Independentista Puertorriqueño.


¿Cuál es el Origen de la Ciudadanía de Puerto Rico?

Para saber por qué esto no representa un gran adelanto para el independentismo en general, por mucho que lo celebren, vamos a poner esta ciudadanía en contexto político e histórico. ¿Para qué se creó la ciudadanía puertorriqueña? Cuando los norteamericanos invadieron a Puerto Rico en 1898 durante la Guerra Hispanoamericana, Estados Unidos estableció un gobierno militar desde 1898 a 1900. Antes de eso, los puertorriqueños se consideraban súbditos de España. Durante el periodo del gobierno militar, el gobierno estadounidense discutía esta experiencia novel de ser metrópoli de unas colonias. Era su primera experiencia con colonias.

Para entonces, Estados Unidos ya había desarrollado una jurisprudencia a partir de la noción de la mal-llamada "Ciudadanía Americana" (la ciudadanía estadounidense), de la noción de esclavitud, y de la noción de los "nacionales" (nationals). En el caso de Dred Scott se discutió el problema de un ex-esclavo negro que no gozaba de ciudadanía estadounidense. Como Dred Scott ni era esclavo, ni era ciudadano estadounidense, se determinó que él era un "súbdito" (subject) del gobierno estadounidense. Es decir, a él se le aplica unos derechos constitucionalmente garantizados, pero otros no (Dred Scott v. Sandford 60 US 393 (1856) 404-06).

Más tarde evolucionará este concepto de "súbdito" para distinguir a los ciudadanos estadounidenses de otras naciones dentro de los Estados Unidos. A los individuos que vivían en estas naciones se les reconoció como "nationals". De hecho, las leyes que rigen los nationals están determinadas sólo por esas naciones.

La Ley Foraker de 1900 creó por primera vez el concepto de "Ciudadanía de Puerto Rico" en gran medida sobre la jurisprudencia en torno a los "nationals". Esto se corrobora en el caso González v. Williams que afirmaba que los puertorriqueños, aunque no eran ciudadanos estadounidenses, tampoco eran ilegales en Estados Unidos, sino que se nos debió ver como "súbditos" o "nationals". Sin embargo, a diferencia de los demás "nationals", los puertorriqueños estaban bajo un régimen colonial cuya máxima ley local sería la Ley Foraker ... una ley colonial.

Es en el hecho de que la ciudadanía puertorriqueña se basa en la concepción de "nationals" que se funda el caso de Juan Mari Bras. El gobierno norteamericano, dice Mari Bras a través de su abogado Juan Santiago Nieves, al utilizar un concepto de ciudadanía puertorriqueña fundada en la concepción de "nationals" nos reconoce a los puertorriqueños como una nación distinta a la de Estados Unidos que ya existía y estaba constituida desde muchas decenas de años antes de la invasión de 1898.

¿Pero la ciudadanía puertorriqueña se fundaba sólo en el reconocimiento de dicha nacionalidad? Desde el punto de vista histórico, se puede poner en duda. A fin de cuentas, la nacionalidad no fue el único factor que influyó en la decisión por esa ciudadanía en el Congreso. Existe también el problema de que hubo muchos en el Congreso que lanzaban insultos a los puertorriqueños, tales como que éramos una masa heterogénea de "satos" buenos para nada (a heterogeneous mass of mongrels).

Pues, además de estas afirmaciones racistas, tenemos otro problema. La ciudadanía puertorriqueña se creó también por razones económicas. Existen informes y discusiones en el Congreso de los Estados Unidos sobre la preocupación de la posibilidad de inversiones corporativas en Puerto Rico. Si nos concedían la ciudadanía estadounidense, entonces las grandes corporaciones tenían el problema de que tenían que otorgar un salario mínimo idéntico a los demás ciudadanos estadounidenses en norteamérica. De esa forma, la Ciudadanía de Puerto Rico se creó como un mecanismo para pagarle una miseria al agricultor puertorriqueño, y así otorgar enormes ganancias a las corporaciones gracias a la mano de obra super-barata puertorriqueña.

Como se sabe a nivel histórico, la economía de Puerto Rico iba en decadencia desde antes de la invasión de los norteamericanos. La devaluación de la moneda mediante la imposición del dólar norteamericano, y el huracán San Siriaco emperoaron la situación. Esto permitió que las grandes empresas azucareras compraran enormes terrenos para sembrar caña de azúcar. Al usar la ciudadanía puertorriqueña, con la enajenación de los pequeños hacendados al convertirlos en proletarios, y al otorgar unos bajísimos salarios, durante los años 1900 a 1940 Puerto Rico estaba entre los países más pobres del mundo.

Así que no fue sólo la nacionalidad puertorriqueña la que hizo a los americanos crear la ciudadanía de Puerto Rico, sino también lo fue por razones raciales y razones económicas.

¿Es ésta la ciudadanía puertorriqueña por la que un sector del independentismo está luchando? Esta ciudadanía puertorriqueña es tan colonial como la estadounidense. No nos otorga ningún derecho, ni nos adelanta en nada al avance de la consecución de la soberanía e independencia de Puerto Rico.


¿Ha Triunfado Mari Bras en Todo Esto?

Se puede hacer la pregunta de si Mari Bras triunfó al reconocérsele la ciudadanía de Puerto Rico tras renunciar a la ciudadanía estadounidense. Aparentemente no. El experimento jurídico fue bien interesante, pero en realidad fracasó, y el independentismo que favorece a Mari Bras en esta discusión omiten algo bien importante: Mari Bras todavía es ciudadano estadounidense.

La lección del imperio es contundente: "Donde manda capitán, no manda marinero." Tras la renuncia de Mari Bras, el Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una certificación de que Mari Bras todavía seguía ostentando la ciudadanía estadounidense a pesar de su renuncia, ya que él ha decidido seguir viviendo en Puerto Rico, que es territorio de los Estados Unidos.

¿Qué iba a esperarse del imperio? Mientras los puertorriqueños sigamos consintiendo al maltrato colonial e imperial de Estados Unidos, el imperio dictará aquí sus pautas y sus leyes. Y se le impuso (a la mala) a Mari Bras la ciudadanía estadounidense, de forma no muy distinta a cuando se la impusieron a los puertorriqueños (a la mala) en 1917.


¿Puede el Problema de Mari Bras Representar una Oportunidad de Volver a Ver Nuestra Realidad Colonial?

Un argumento buenísimo a favor del caso de Mari Bras es que este caso de la ciudadanía puertorriqueña, lleva a la discusión pública el problema del status. Degraciadamente los medios de comunicación "dañaron el show". ¿Por qué? Escuchen la radio y la televisión. Pregunta "Radio Isla", donde se encuentran los más ardientes defensores de Mari Bras: "¿Estaría dispuesto a renunciar a la ciudadanía americana para obtener la puertorriqueña?" Fíjense cuán mal hecha está la pregunta. En primer lugar, en virtud de la Ley de Jones y hoy La Ley de Realciones Federales tenemos una ciudadanía estadounidense además de la ciudadanía puertorriqueña. Es decir: todos los puertorriqueños tenemos dos ciudadanías ahora mismo - la puertorriqueña y la estadounidense. Esto fue lo único que reconoció el Tribunal Supremo de Puerto Rico. Uno no tiene que "renunciar a una" para "obtener otra". Eso es un disparate de Radio Isla.

Las demás discusiones de paneles y comentaristas políticos reducen todo esto a un "acto patriótico". Pero ¿cuáles son las consecuencias reales de ese acto patriótico? Ninguna. A fin de cuentas, el Departamento de Estado de Estados Unidos determinó unilateralmente que si vivimos en Puerto Rico, por más que renunciemos a la ciudadadanía estadounidense, somos ciudadanos estadounidenses en virtud de vivir aquí. ¿Puede eso estremecer al imperio? En lo mínimo. Y aún partiendo de la premisa de que se nos reconociera la ciudadanía puertorriqueña, tenemos que recordar que fue el imperio la que creó esa ciudadanía. Tampoco eso socavaría el poder imperial en Puerto Rico. Al contrario, el acto patriótico de Mari Bras consiste solamente en renunciar a una ciudadanía colonial por otra ciudadanía colonial. ¿Es esto un gran avance?

Finalmente, se pone como centro de discusión el problema de la ciudadanía estadounidense, y la nacionalidad puertorriqueña. Sin embargo, al centrar la discusión en un mero concepto jurídico (la ciudadanía), no se pone de relieve el problema del status que es la fuente de ambas ciudadanías. Se trata sólo el tema del síntoma, y se deja fuera el tema de la enfermedad.

¡Claro! El resto de la discusión se va en las condenas al PIP, de por qué el PIP no apoya esta iniciativa, pero el PIP en este caso específico tiene mucha razón. Si renunciar a la ciudadanía estadounidense fuera un gran adelanto, ¿no creen ustedes que José de Diego hubiera creído que sería mejor permanecer con la ciudadanía puertorriqueña en vez de adoptar la estadounidense (acordémonos de su frase "Con los instrumentos del régimen, en contra del régimen")? ¿No creen que Pedro Albizu Campos hubiera renunciado a la ciudadanía estadounidense en vez de esperar que el imperio se la quitara? ¿No creen que otros grandes luchadores por la independencia y el socialismo hubieran hecho exactamente lo mismo?


A Lo Que los Independentistas Verdaderamente Aspiramos

La patria es importantísima. La independencia y la libertad de ésta es nuestro imperativo. La lucha por la independencia es la lucha por una verdadera, legítima y digna "Ciudadanía de Puerto Rico"; no es la lucha por la ciudadanía colonial puertorriqueña un instrumento para alcanzar la independencia. Como independentista sueño con tener una verdadera ciudadanía puertorriqueña, con un propio pasaporte nacional, con nuestra moneda nacional, con un seguro social nacional, entre otros. Sueño con un país cuyos ciudadanos verdaderamente formen parte de un soberano. Un Puerto Rico independiente debe ser aquel cuyos ciudadanos manden en su propia tierra, para que Puerto Rico pueda acordar con otros países del mundo, formar parte de bloques económicos (como el ALBA o el MERCOSUR), o de crear tratados con países de América, Europa, Asia, Oceanía y África, o de poder vender nuestros servicios y productos, o de poder contratar la marina mercante que queramos. Ésa es la verdadera ciudadanía por la que debemos luchar los puertorriqueños.

El Departamento de Estado de Puerto Rico (cuyo poder a nivel mundial es ninguno) puede expedir todas las certificaciones de ciudadanía puertorriqueña del universo, pero al final del día, el sol se pone y Puerto Rico sigue tan colonia como antes. ¿Es esto un verdadero triunfo?

1 comments:

perrediano said...
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